EL MONASTERIO DE 

SANTA MARIA DE RIPOLL

 

 

TURISMO RIPOLL, EL RIPOLLÈS, GERONA Y EL PIRINEO CATALÁN
La visita al Monasterio de Ripoll es una cita imprescindible para todos aquellos que hacen turismo en Ripoll y su comarca. El Ripollès, las comarcas de Gerona y el Pirineo catalán en general ofrecen un amplio espectro de posibilidades a los visitantes, con alojamiento de todo tipo (casas rurales, hoteles, campings) y una diversificada oferta que gustará tanto a los amantes del turismo cultural o gastronómico, a los que buscan el descanso como a los más activos (ruta btt, esquí o excursiones). Sea cual sea el objetivo de vuestra visita a Ripoll, no dejéis pasar la oportunidad de pararos en el Monasterio de Santa Maria.

El Monasterio de Santa Maria de Ripoll, la Cuna de Cataluña, fue fundado hace más de 1.100 años por el conde Guifré el Velloso. Con el tiempo, se convirtió en un punto de referencia no solo histórico y religioso, sino también cultural, artístico y económico. Destaca la magnífica portada románica, una de las joyas de la escultura europea, y el imponente claustro de doble planta. En el interior encontramos piezas modernistas, la tumba de Guifré y testigos de la vida monástica y del trabajo de los reconocidos monjes copistas del Scriptorium.

LA CUNA DE CATALUÑA
El conde Guifré el Velloso fundó el Monasterio Ripoll en el año 880, durante el proceso de repoblación de las tierras del Pirineo y Osona, deshabitadas después de la época de dominio musulmán. En un principio, el Monasterio de Santa Maria era un pequeño templo benedictino, pero ya en los primeros siglos de vida creció de manera constante y veloz, hasta convertirse en un centro de gran relevancia cultural, artística, religiosa y económica.

SCRIPTORIUM, BIBLIOTECA Y AÑOS DE ESPLENDOR

Esta expansión se inició en el siglo X, cuando el Abad Arnulf fundó el Scriptorium, un centro de copia de libros ubicado en el Monasterio. Allí trabajaban monjes benedictinos especializados, que copiaban a mano libros de una gran variedad temática. Esta diversidad de contenidos de la biblioteca monástica atrajo estudiosos hacia Ripoll. Gracias a la especialización, los escribas producían libros de gran calidad y belleza formal. El mejor ejemplo son las Biblias del siglo XI, referentes a nivel europeo.

 

 

 

 

LA PORTADA ROMÁNICA:

LA BIBLIA SOBRE PIEDRA EN EL CORAZÓN DEL PIRINEO

La portada románica en forma de arco de triunfo se construyó el siglo XII, en plena época de esplendor, riqueza y poder del Monasterio. Por su originalidad, calidad y dimensiones, la portada está considerada una de las obras más importantes de la escultura románica europea. Todas y cada una de las escenas de la portada de Ripoll están cargadas de simbolismo y significado.

 

 

 

 

 

 

EL CLAUSTRO Y LOS TESTIMONIOS DE LA VIDA MONASTICA
El armonioso claustro se inició también al siglo XII, con la construcción de la planta baja de la galería norte. Es precisamente en este sector del claustro donde encontramos arcos y capiteles de grandísimo valor, que destacan por su variedad de motivos. En los pasillos del claustro encontramos testigos de los edificios que anteriormente lo rodeaban, hecho que nos permite saber más de la organización del Monasterio y de la vida de los benedictinos.

 

 

 

 

 

 

LA TUMBA DE GUIFRE, LA RENAIXENÇA Y EL SIMBOLISMO
En el interior de la basílica, reconstruida a finales del siglo XIX después de medio siglo de abandono, encontramos la tumba de Guifré el Velloso, conde fundador del templo y simbólicamente fundador de Cataluña. También podemos admirar piezas como el mosaico de Santa Maria y la reproducción del estandarte modernista de Puig i Cadafalch. Estas obras de arte nos permiten reflexionar sobre el papel clave del Monasterio durante la Renaixença y su rol simbólico para Cataluña.